viernes, 12 de agosto de 2011

Los 4 Acuerdos Toltecas

Tolteca, (en náhuatl, “maestros constructores”), pueblo nativo de México que emigró desde el norte de lo que ahora es México.Entre los años 650 y 800 de nuestra era mesoamérica sufrió cambios radicales por la desaparición de grandes centros como Teotihuacan, Monte Albán, Palenque, etc., que hasta entonces habían regido la política y la economía de la región. Esto originó que muchos de sus habitantes emigraran en busca de nuevos horizontes, surgiendo nuevos pueblos que se mezclaron con los herederos de las antiguas tradiciones y juntos crearon una nueva integración político, cultural y social, consolidando nuevas ciudades y nuevos estados. Gente emigrada de Teotihuacan se mezcló con grupos chichimecas y Mixcoatl logró unificarlos, surgiendo así el grupo tolteca. La palabra tolteca significa “civilizado”. Esta civilización se desarrolló entre 850 y 1168 d. C. A partir del siglo X Tula se convirtió en el centro urbano de mayor importancia del Altiplano Central. Debido a conflictos políticos y religiosos en 1184 varios grupos nómadas saquearon e incendiaron Tula, quedando destruida, lo que provocó que sus habitantes se fueran a vivir a otras regiones.
LOS ACUERDOS TOLTECAS
1. No supongas.
No des nada por supuesto.
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta.
Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tienen fundamento.


2.- Honra tus palabras.
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo. 

3. Haz siempre lo mejor que puedas.
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada 

4.- No te tomes NADA personalmente.
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida, debes tomarlo personalmente.
Quien te ofende tiene un veneno que descarga contra ti, por no saber cómo deshacerse de él.
En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.

Atlantes de Tula
Nacho Padró

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