miércoles, 23 de marzo de 2016

La Base científica de las abducciones extraterrestres



La parálisis del sueño puede ser el desencadenante de la falsa ilusión de ser víctima de un secuestro alienígena, pero no es el único mecanismo cerebral que hay detrás de estas experiencias paranormales, explica Elena Sanz en el dossier 10 fenómenos paranormales que publica en la revista Muy Interesante n.º 418 de marzo. 

El neurólogo Michael Russo recurrió a un tipo especial de electroencefalografía para demostrar lo que pasaba en la cabeza de sus pacientes con migraña que aseguraban haber sufrido una abducción en la que además fueron sometidos a crueles experimentos.

La característica que todos compartían no era precisamente un implante metálico dejado por sus torturadores marcianos, sino una serie de anomalías comunes en un área del cerebro, el lóbulo temporal, encargada de procesar estímulos visuales y auditivos. Estas zonas procesan ese tipo de datos sensoriales, pero también pueden inventarlos y enviárselos a la región prefrontal, donde los pensamientos se vuelven conscientes. Y la actividad eléctrica del cerebro en estos casos se parece mucho a la de quienes sufren estrés postraumático.

La neurociencia ha probado que el cerebro puede recordar cosas que nunca ocurrieron,incluida una abducción por seres de otro planeta. Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts  (MIT) vieron que el proceso fisiológico de creación y recuperación de recuerdos reales es casi idéntico al de las falsas memorias. Por eso, los supuestos abducidos no inventan nada: viven la experiencia como si sus recuerdos hubiesen sucedido, concluye Elena Sanz.

No hay comentarios: